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:: LOS HUERFANOS QUE DEJA EL SIDA

Los huérfanos que deja el sida
Los niños que han perdido a su mamá, su papá, hermanos o algún familiar debido al sida necesitan de contención y cuidados especiales, un problema del que están empezando a ocuparse organizaciones sociales, aunque todavía están pendientes las iniciativas del Estado.
Unos 14 millones de niños quedaron huérfanos en el mundo a causa del VIH/sida, según el informe bianual "Niños al borde del abismo 2004" presentado este año (13/07/04) por USAID, ONUSIDA y UNICEF. De 2001 a 2003, la cantidad mundial de huérfanos debido al sida pasó de 11,5 millones a 15 millones. Ocho de cada diez viven en África y se calcula que para 2010 la cifra subirá a unos 18.000.000 menores de 18 años habrán perdido uno o ambos progenitores debido al VIH/sida.
En Argentina se conoce muy poco sobre la situación de los niños hijos de personas afectadas por el sida, tanto de los que tienen a sus padres conviviendo con el virus, como de aquellos que perdieron a uno o los dos padres a causa del sida. El Ministerio de Salud de la Nación comenzará a trabajar con Unicef para caracterizar la situación. "Estamos haciendo un relevamiento de datos de hogares sustitutos y organizaciones sociales que atiendan a estos niños en las provincias con más incidencia de vih/sida", explica Carlos Falistocco, médico asesor del Programa Nacional de Lucha contra RH, SIDA y ETS (LUSIDA).
"Hay 4 millones de niños huérfanos por culpa del sida en América Latina. Calculamos que en Argentina hay 10 mil niños con padres viviendo con sida o que ya han fallecido, 3 mil de ellos en Capital Federal y Gran Buenos Aires", informa Fabio Pirolo, de la asociación Alfonso Farias.
Argentina carece de una estimación oficial sobre la cantidad de niños menores de 18 años huérfanos debido al VIH/SIDA y tampoco se conocen otras que hayan sido publicadas.
La misma asociación, por iniciativa de Pirolo y de Gabriel y Pablo Calderaro, hizo una serie de campañas de concientización sobre el sida "como la enfermedad de características epidemiológicas de mayor inserción en la sociedad y de connotaciones altamente discriminatorias".
En diciembre de cada año, la entidad organiza la caminata "2KM x Sida", que permitió recaudar fondos para la construcción del Hospital de Día del Hospital Muñiz (en 1996) y la sala de Inmunohematología de la Maternidad Sardá para negativizar niños VIH positivos (1997). En 2004, abrió la Casa Vela, un hogar de día al que asisten unos 50 niños y adolescentes de 6 a 16 años cuyos padres conviven con el vih o hay fallecido a causa del sida.
"El sida, como cualquier pandemia, manifiesta su consecuencia lógica, que son sus huérfanos y los niños cuyos padres tienen que hacerse largos tratamientos. Estos niños son una problemática del sida que vemos que no tiene política gubernamental detrás", dice Pirolo.
Enrique Bruun, coordinador ejecutivo de Casa Vela, cuenta que al comenzar este primer año pensaban que debían centrarse en dar a los chicos formación de computación y reforzarlos en las cosas del colegio, "pero la sorpresa fue que nos dimos cuenta que lo que necesitaban los chicos era un espacio para ellos, amor, comprensión y que juguemos con ellos".
Bruun dice que la población de niños de Casa Vela es "bastante errática" -hay 52 inscriptos pero habitualmente van 20- y precisa que trabajan con "chicos que hayan perdido a alguno de los padres por culpa de HIV, pero que no necesariamente son positivos. Para nosotros en indistinto, tomamos precauciones como si todos o ninguno estuviera infectado", afirma.
"Todos vienen con mucha necesidad de afecto y con historias familiares complicadas" y tanto los niños como los familiares son atendidos por psicólogos que se encargan de acompañar este doloroso proceso, explica Bruun. Además, en la casa, los niños almuerzan, meriendan y participan de talleres artísticos.
La Fundación Cor ("Corazón", en latín) es pionera en el tema: desde 1993, trabaja a diario para construir un proyecto de vida para los hijos de padres VIH positivo.
El Hogar "Casa COR", en San Isidro (norte del conurbano bonaerense), brinda afecto y contención a 17 niños -portadores o no del virus- hijos de padres con sida. El otro hogar de la fundación está en el barrio porteño de Balvanera y atiende a otros 14 niños. Hay 280 los niños en lista de espera para integrar estas comunidades. Además, tiene un Centro de Capacitación y Prevención para Adolescentes en riesgo.
Alicia Valente de Martínez, presidenta de Fundación Cor, dice que el trabajo principal es "acompañar en la adherencia al tratamiento, que puedan cumplir con todas las pautas médicas, y también ayudar a la madre y al padre a cuidarse para que el chicos siga teniéndolos. Tratamos de estar para contener situaciones cuando vienen los 'bajones', cuando los papás tienen que internarse los chicos duermen con nosotros y los acompañamos", dice Valente.
Algunos de los niños que viven en estos hogares son ellos mismos VIH positivo y Valente asegura que "los demás niños, en general, tienen más posibilidades de estar en otros hogares, porque no saben como manejar el tema del sida y todavía tienen temor".
Entre los niños que viven con el virus, algunos viven bien, con muchos cuidados, y otros corrieron riesgos pero tienen buenos pronósticos. "Habitualmente, toman mucha medicación -explica Valente-. Aunque ahora los cócteles son menos agresivos, son chicos víctimas de la medicación y hay que atenderlos mucho porque los tratamientos no son agradables y tienen sus complicaciones".
Valente hace notar que actualmente "al sida se le suma la marginalidad. A pesar de que el Estado cubre los medicamentos, gracias a una política más activa en los últimos años, la gente no tiene plata para ir a buscarlos en colectivo, porque todos vienen de familias muy marginales y con historias todas muy pesadas".
Elba Gómez, de la Fundación Argentina Pro Ayuda al Niño con Sida (FAPANS), también destaca uno de los aspectos más dramáticos de la situación, "la falta de afecto que rodea a muchos de estos niños por el fallecimiento de alguno de sus padres. El niño ve morir a sus padres necesita de una contención necesaria y tener una respuesta a esa falta de amor y de presencia".
María José Oviedo Carabajal, secretaria de la Red de Personas Viviendo con vih/sida de Mar del Plata, se queja de que en su ciudad "no hay hogares de padres sustitutos, ni lugares en los que los chicos que perdieron a sus papás tengan atención, se los lleve a la escuela y al hospital cada tres meses, que se ocupen de que tomen la medicación".
Carabajal precisa que estos niños necesitan un acompañamiento especial sobre todo en la adolescencia "que es cuando empiezan a preguntar por qué tienen que tomar la medicación, porque hay muchos adultos que les ocultan que tienen VIH".
Sin embargo, "algunos jueces no entienden de la problemática -según Carabajal- y le delegan toda la responsabilidad a los médicos, cosa que los chicos estén dentro del hospital pero ese no es el lugar apropiado para que estén contenidos".
"Si los chicos huérfanos quedan solos -completa la activista de la Red de Personas Viviendo con vih/sida- es porque los familiares no se quieren hacer cargo y nadie los quiere adoptar porque están enfermos. Si el chico está abandonado, no está bien alimentado ni está con tratamiento adecuado se puede morir".
Los huérfanos que deja el sida
Los niños que han perdido a su mamá, su papá, hermanos o algún familiar debido al sida necesitan de contención y cuidados especiales, un problema del que están empezando a ocuparse organizaciones sociales, aunque todavía están pendientes las iniciativas del Estado.
Unos 14 millones de niños quedaron huérfanos en el mundo a causa del VIH/sida, según el informe bianual "Niños al borde del abismo 2004" presentado este año (13/07/04) por USAID, ONUSIDA y UNICEF. De 2001 a 2003, la cantidad mundial de huérfanos debido al sida pasó de 11,5 millones a 15 millones. Ocho de cada diez viven en África y se calcula que para 2010 la cifra subirá a unos 18.000.000 menores de 18 años habrán perdido uno o ambos progenitores debido al VIH/sida.
En Argentina se conoce muy poco sobre la situación de los niños hijos de personas afectadas por el sida, tanto de los que tienen a sus padres conviviendo con el virus, como de aquellos que perdieron a uno o los dos padres a causa del sida. El Ministerio de Salud de la Nación comenzará a trabajar con Unicef para caracterizar la situación. "Estamos haciendo un relevamiento de datos de hogares sustitutos y organizaciones sociales que atiendan a estos niños en las provincias con más incidencia de vih/sida", explica Carlos Falistocco, médico asesor del Programa Nacional de Lucha contra RH, SIDA y ETS (LUSIDA).
"Hay 4 millones de niños huérfanos por culpa del sida en América Latina. Calculamos que en Argentina hay 10 mil niños con padres viviendo con sida o que ya han fallecido, 3 mil de ellos en Capital Federal y Gran Buenos Aires", informa Fabio Pirolo, de la asociación Alfonso Farias.
Argentina carece de una estimación oficial sobre la cantidad de niños menores de 18 años huérfanos debido al VIH/SIDA y tampoco se conocen otras que hayan sido publicadas.
La misma asociación, por iniciativa de Pirolo y de Gabriel y Pablo Calderaro, hizo una serie de campañas de concientización sobre el sida "como la enfermedad de características epidemiológicas de mayor inserción en la sociedad y de connotaciones altamente discriminatorias".
En diciembre de cada año, la entidad organiza la caminata "2KM x Sida", que permitió recaudar fondos para la construcción del Hospital de Día del Hospital Muñiz (en 1996) y la sala de Inmunohematología de la Maternidad Sardá para negativizar niños VIH positivos (1997). En 2004, abrió la Casa Vela, un hogar de día al que asisten unos 50 niños y adolescentes de 6 a 16 años cuyos padres conviven con el vih o hay fallecido a causa del sida.
"El sida, como cualquier pandemia, manifiesta su consecuencia lógica, que son sus huérfanos y los niños cuyos padres tienen que hacerse largos tratamientos. Estos niños son una problemática del sida que vemos que no tiene política gubernamental detrás", dice Pirolo.
Enrique Bruun, coordinador ejecutivo de Casa Vela, cuenta que al comenzar este primer año pensaban que debían centrarse en dar a los chicos formación de computación y reforzarlos en las cosas del colegio, "pero la sorpresa fue que nos dimos cuenta que lo que necesitaban los chicos era un espacio para ellos, amor, comprensión y que juguemos con ellos".
Bruun dice que la población de niños de Casa Vela es "bastante errática" -hay 52 inscriptos pero habitualmente van 20- y precisa que trabajan con "chicos que hayan perdido a alguno de los padres por culpa de HIV, pero que no necesariamente son positivos. Para nosotros en indistinto, tomamos precauciones como si todos o ninguno estuviera infectado", afirma.
"Todos vienen con mucha necesidad de afecto y con historias familiares complicadas" y tanto los niños como los familiares son atendidos por psicólogos que se encargan de acompañar este doloroso proceso, explica Bruun. Además, en la casa, los niños almuerzan, meriendan y participan de talleres artísticos.
La Fundación Cor ("Corazón", en latín) es pionera en el tema: desde 1993, trabaja a diario para construir un proyecto de vida para los hijos de padres VIH positivo.
El Hogar "Casa COR", en San Isidro (norte del conurbano bonaerense), brinda afecto y contención a 17 niños -portadores o no del virus- hijos de padres con sida. El otro hogar de la fundación está en el barrio porteño de Balvanera y atiende a otros 14 niños. Hay 280 los niños en lista de espera para integrar estas comunidades. Además, tiene un Centro de Capacitación y Prevención para Adolescentes en riesgo.
Alicia Valente de Martínez, presidenta de Fundación Cor, dice que el trabajo principal es "acompañar en la adherencia al tratamiento, que puedan cumplir con todas las pautas médicas, y también ayudar a la madre y al padre a cuidarse para que el chicos siga teniéndolos. Tratamos de estar para contener situaciones cuando vienen los 'bajones', cuando los papás tienen que internarse los chicos duermen con nosotros y los acompañamos", dice Valente.
Algunos de los niños que viven en estos hogares son ellos mismos VIH positivo y Valente asegura que "los demás niños, en general, tienen más posibilidades de estar en otros hogares, porque no saben como manejar el tema del sida y todavía tienen temor".
Entre los niños que viven con el virus, algunos viven bien, con muchos cuidados, y otros corrieron riesgos pero tienen buenos pronósticos. "Habitualmente, toman mucha medicación -explica Valente-. Aunque ahora los cócteles son menos agresivos, son chicos víctimas de la medicación y hay que atenderlos mucho porque los tratamientos no son agradables y tienen sus complicaciones".
Valente hace notar que actualmente "al sida se le suma la marginalidad. A pesar de que el Estado cubre los medicamentos, gracias a una política más activa en los últimos años, la gente no tiene plata para ir a buscarlos en colectivo, porque todos vienen de familias muy marginales y con historias todas muy pesadas".
Elba Gómez, de la Fundación Argentina Pro Ayuda al Niño con Sida (FAPANS), también destaca uno de los aspectos más dramáticos de la situación, "la falta de afecto que rodea a muchos de estos niños por el fallecimiento de alguno de sus padres. El niño ve morir a sus padres necesita de una contención necesaria y tener una respuesta a esa falta de amor y de presencia".
María José Oviedo Carabajal, secretaria de la Red de Personas Viviendo con vih/sida de Mar del Plata, se queja de que en su ciudad "no hay hogares de padres sustitutos, ni lugares en los que los chicos que perdieron a sus papás tengan atención, se los lleve a la escuela y al hospital cada tres meses, que se ocupen de que tomen la medicación".
Carabajal precisa que estos niños necesitan un acompañamiento especial sobre todo en la adolescencia "que es cuando empiezan a preguntar por qué tienen que tomar la medicación, porque hay muchos adultos que les ocultan que tienen VIH".
Sin embargo, "algunos jueces no entienden de la problemática -según Carabajal- y le delegan toda la responsabilidad a los médicos, cosa que los chicos estén dentro del hospital pero ese no es el lugar apropiado para que estén contenidos".
"Si los chicos huérfanos quedan solos -completa la activista de la Red de Personas Viviendo con vih/sida- es porque los familiares no se quieren hacer cargo y nadie los quiere adoptar porque están enfermos. Si el chico está abandonado, no está bien alimentado ni está con tratamiento adecuado se puede morir".

:: SIDA


Hay 14 millones de niños huérfanos en el mundo por el SidaGinebra, 11 de mayo (Télam-SNI).- Con tres millones de personas fallecidas en 2003 y otros seis millones que morirán próximamente, el sida, una enfermedad que ha dejado 14 millones de chicos huérfanos en el mundo, es la principal causa de muerte para los humanos de entre 15 y 59 años.

:: LOS CHICOS DE CHAD






Chad: los niños no son "huérfanos"
Redacción BBC Mundo

Según la Cruz Roja, Unicef y ACNUR, los pequeños están en buen estado de salud.
Tres organizaciones internacionales rechazaron la denominación de "huérfanos de guerra" dada a los 103 niños que se han visto envueltos en un escándalo por un presunto secuestro en masa en Chad.
Un informe conjunto de dos organizaciones de Naciones Unidas, ACNUR y Unicef, y el Comité Internacional de la Cruz Roja revela que de los 103 menores -que en su mayoría tienen entre tres y cinco años- 91 provienen de un hogar donde "al menos hay un adulto", padre o tutor, o tienen familia en el sentido que se le da a este término en esta zona de África, es decir parientes cercanos.
El documento precisa además que las 21 niñas y 82 niños que estuvieron a punto de ser sacados del país provienen de pueblos chadianos, cercanos a la frontera con Sudán.
Seis integrantes de la ONG francesa El Arca de Zoé, acusados de estafa y secuestro, se defenderán de los cargos en tribunales de Chad. Los imputados enfrentan condenas a trabajos forzados.
Conozca a los protagonistas
También deberán probar su inocencia tres periodistas franceses. Los siete españoles miembros de la tripulación del avión fletado para trasladar a los menores tendrán que demostrar que no fueron cómplices.
Además, se presentaron cargos contra dos chadianos.
Cuestión de origen

La ONG arguye que los niños provienen de la región sudanesa de Darfur, arrasada por una guerra que lleva ya cuatro años.
La esposa de uno de los voluntarios acusados dice que El Arca de Zoé sólo quería rescatar a los menores y darles una mejor vida.
Pero los informes chadianos, a los que se suma el documento de las organizaciones internacionales, indican que la mayoría de los pequeños son oriundos de Chad.
"Casi todos los niños son chadianos, pero no todos", dijo Anna Schaaf, de la Cruz Roja, a la agencia AFP.
De acuerdo a los datos recabados, viven en pueblos fronterizos en territorio chadiano, pero no se sabe si son originarios de allí.
Anna Schaaf
"De acuerdo a los datos recabados, viven en pueblos fronterizos en territorio chadiano, pero no se sabe si son originarios de allí. No podemos decir qué nacionalidad tienen", agregó.
De los niños, el mayor tiene 10 años y el menor es tan sólo un bebé.
Roces
El episodio ha provocado un revuelo diplomático entre Chad y su antigua metrópolis colonial, Francia, aunque el gobierno de Nicolás Sarkozy ha condenado expresamente las actividades de esta ONG en particular.

La gente de Abeche salió a las calles el miércoles para protestar por el "secuestro masivo".
Informes desde Chad indican que se temió que el escándalo dañara las relaciones bilaterales y perjudicara a la región.
Francia es uno de los países que participarán con mayor cantidad de efectivos en una fuerza de la Unión Europea que se enviará a la convulsa Darfur en las próximas semanas para proteger a los refugiados.
La gente del pueblo fronterizo de Abeche, donde se encuentran alojado los niños, salió a las calles el miércoles para protestar por el presunto secuestro de las criaturas.
Varias organizaciones internacionales colaboran para atender las necesidades de los pequeños, que están viviendo en un orfanato. Según dijeron sus cuidadores, su estado de salud es aceptable.
Opine: ¿todo vale para las ONG?
Se les ha proporcionado alimentación, vestimenta, ropa de cama y artículos de higiene, con ayuda de las autoridades chadianas
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:: LOS CHICOS DE CHAD


internacional
Sarkozy repudió la operación
Aclaran que los chicos de Chad no eran huérfanos
La mayoría de los 103 niños africanos que una ONG quiso llevar a Francia para darlos en adopción tiene familia, según comunicó un informe de la ONU. Por el caso, hay 17 europeos presos.
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01.11.2007 09:28

De los 103 niños, 91 mencionaron un entorno familiar con al menos una persona adulta que ellos consideraban un pariente cercano. Fuente: AFP

Abeche- La mayoría de los 103 niños africanos que una ONG francesa quiso llevar desde Chad a Francia como huérfanos tiene familia, informaron hoy organismos de la ONU que entrevistaron a los chicos. Los organismos de la ONU para la niñez y los refugiados, UNICEF y ACNUR, y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) afirmaron además que la mayoría de los 82 varones y 21 mujeres de entre uno y diez años vivían en la frontera entre Chad y Sudán. Diecisiete europeos -nueve franceses, siete españoles y un belga- están presos en Chad desde el jueves pasado, cuando las autoridades frustraron un intento de la ONG Arca de Zoé de llevarse a los chicos para darlos en adopción con el argumento de que eran huérfanos del conflicto de Darfur, en Sudán. El escándalo generó tensiones con Francia, de la cual Chad era colonia, justo cuando París se prepara para desplegar y comandar una fuerza de paz de la Unión Europea (UE) en el país africano encargada de proteger a cientos de miles de refugiados de Darfur.
sigue
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Funcionarios de los organismos de la ONU y la Cruz Roja que entrevistaron a los niños dijeron que la mayoría de ellos tenía familias en el país.
"En el curso de las conversaciones, 91 de los chicos mencionaron un entorno familiar con al menos una persona adulta que ellos consideraban un pariente cercano", dijeron los organismos en un informe conjunto, aunque el documento no especifica si el pariente mencionado era el padre o la madre.
Los europeos detenidos en Chad están acusados de secuestro de niños, estafa o complicidad y enfrentan probables penas de varios años de trabajos forzados en la cárcel.
De los nueve franceses, seis son miembros de la ONG y tres son periodistas. Los españoles eran los tripulantes del avión en el que los niños iban a ser trasladados y el belga era el piloto.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, reiteró ayer su condena a la operación de la ONG y dijo que iniciará gestiones para que sus miembros sean juzgados en Francia . También dijo que pedirá a su par de Chad, Idriss Deby, que se "reconozca la presunción de inocencia" de los periodistas, de quienes dijo que no estaban involucrados.

domingo

:: VICTIMAS DEL TERRORISMO


El ataque terrorista dejó a miles de chicos huérfanosEn los atentados a las Torres Gemelas y el Pentágono murieron más de seis mil personas. Muchas eran jóvenes con más de un hijo. Los familiares aún no saben cuándo ni cómo hablarles a los niños de la desaparición de sus padres.

Katelyn y Ashley Rowenhorst perdieron a su padre. (Archivo/AP)
El ataque terrorista perpetrado en los Estados Unidos el 11 de septiembre, que se presume costó la vida a más de seis mil personas, dejado un número aún mayor de niños huérfanos de padre o madre.
Aunque sin dar una cifra exacta, el diario The New York Times destaca que muchas de las personas muertas o dadas por desaparecidas eran jóvenes con más de un hijo.
Por ejemplo, muchos de los 350 bomberos que perecieron durante el rescate tenían cuatro y cinco hijos y uno de ellos hasta diez, según el alcalde de la ciudad, Rudoph Giuliani, quien afirmó que los niños serán una prioridad para la ciudad.
Sólo los 700 ejecutivos de la correduría de bolsa Cantor Fitzgerald, situada en las últimas plantas de las Torres Gemelas, todos ellos dados por desaparecidos, dejado 1.500 niños huérfanos de padre o madre.
El diario asegura que las comunidades locales se enfrentan ahora a la tarea de confortar y ocuparse de los niños que perdieron al padre o a la madre por el derrumbe de las Torres Gemelas, o porque viajaban en los aviones usados para perpetrar el ataque, o a los que trabajaban en el Pentágono, otro objetivo alcanzado por los terroristas.
"Incluso la gente que está acostumbrada a trabajar con niños que tuvieron alguna pérdida se preguntan cómo los pequeños van a entender lo que ocurrió", afirma uno de los expertos citados por el diario.
Mientras, los familiares luchan por encontrar el momento y la forma en que pueden decir a los niños que su padre o su madre no regresarán y cómo les van a explicar su ausencia, añade el diario. El artículo del rotativo agrega que la tarea se hace más difícil si se tienen en cuentan las "tendencias sociales" actuales que hacen que abunden "desde las parejas divorciadas a las madres solteras".















:: LOS PARIAS DE BAGDAD


Hamed alarga la mano roñosa y esconde la cara por debajo del pañuelo. Recorre auto por auto de los que se amontonan en forma totalmente desordenada en la rotonda de Ukba bin Nafie, en el centro de Bagdad. Pide "bakshish", una propina. Lo hace escondido detrás de un vestido color rosa con bordados en el pecho. Hamed tiene 12 años y se hace pasar por mujer para dar más lástima. En una sociedad donde ser mujer es tener una condición inferior con respecto al hombre, Hamed tomó la determinación de salir disfrazado con el vestido de una de sus hermanas para conseguir unas monedas que como varón le negarían muchos de los que se detienen en esa esquina.Conocía algunos casos en los que las chicas se hicieron pasar por varones para poder conseguir algún trabajo. La película iraní "Osama", que se estrenó en diciembre en Buenos Aires, retrataba a una de esas niñas sobreviviendo en Afganistán. Pero nunca me había encontrado con el ejemplo contrario. En el mundo machista de los árabes, son situaciones impensables."No tengo vergüenza porque cuando me voy de acá me saco toda esta ropa y nadie sabe qué es lo qué hice. Sólo saben que llego a casa con unos 3.000 dinares (dos dólares) por día y con eso comemos todos", explica Hamed mientras espera a que un policía pare el tráfico y pueda salir corriendo entre los autos.Hamed es un chico refugiado de la guerra. Su familia perdió la casa que tenían en la ciudad de Hilla, unos 100 kilómetros al sur de Bagdad, y se vinieron a la capital para buscar ayuda. El padre murió dos meses más tarde de las heridas que sufrió al caer una bomba estadounidense cerca del camión que manejaba. La madre con sus ocho hijos se fue a vivir a lo que fueron los cuarteles centrales de la Fuerza Aérea iraquí, una serie de edificios que tenían en la puerta una enorme estatua de un aviador pisando los restos auténticos de un avión estadounidense derribado durante la Guerra del Golfo en 1991.Ahora, sólo queda en pie la figura del aviador y los restos del aparato desaparecieron. Pero en el interior de este complejo sobreviven unos 3.000 refugiados que ocuparon las oficinas y las barracas de los soldados.Hamed sale de allí cada mañana con sus ropas de varón y con una bolsa con la falda de alguna de sus cuatro hermanas. Al llegar a la rotonda, unas diez cuadras más adelante, se esconde en una casa abandonada y sale transformado para conmover con su imagen de "huérfana". El truco funciona mientras permanece oculto bajo el pañuelo. Apenas habla o corre de un auto a otro, cualquiera se da cuenta del engaño.Es un chico como los cientos de miles que acá sufren de desnutrición. En el hospital de niños Ibn el-Beledi reciben decenas de casos de niños afectados con enfermedades sociales. "No hay cifras precisas, pero yo calculo que un 25% o 30% de los niños iraquíes sufren algún problema emanado de la desnutrición", dice Lutfia al Kalemi, una de las médicas del hospital. La desnutrición trae, a su vez, una enorme cantidad de enfermedades colaterales. Y la guerra males casi desconocidos en otras tierras. "Estamos encontrando en los niños una cantidad inusitada de cáncer, de deformaciones en el hígado, que nacen con malformaciones congénitas, y muchos casos con problemas psíquicos graves", señala la doctora Latfia antes de atender una emergencia.Hay informes de al menos dos orfelinatos que fueron evacuados por la guerra y que los niños quedaron tirados en la calle porque nadie se ocupó de conseguirles un nuevo refugio. Algunos fueron posteriormente reubicados en un campamento para refugiados que vinieron de Fallujah detrás del barrio de Karrada. Allí me encuentro con Nur, una chica de diez años que ahora sobrevive con una familia con otros tres hijos que la adoptó de hecho. "Al menos ahora estoy con Seima, que es mi nueva hermana y tengo algo para comer", cuenta Nur con enorme vergüenza y casi susurrando al oído del traductor. Dice que vio morir a mucha gente durante la guerra y que cuando escucha una explosión corre a esconderse detrás de una caja de cartón que por las noches le sirve de cama. Acá nadie tiene cifras precisas. No se hace un censo poblacional desde hace 20 años. La información entre un hospital y otro nunca se comparte. El Ministerio de Salud funciona apenas para conseguir medicinas y repartirlas más o menos equitativamente. Pero todos los testimonios indican que en Irak se está registrando una situación sanitaria gravísima que afecta, por sobre todo, a los niños.Hamed sale corriendo una vez más. Le tomo una foto y cuando la ve en la pantalla me dice que nunca se había visto con el vestido, que parece una de sus hermanas, pero que pronto ya no le servirá el disfraz. "Ya me empezaron a salir los bigotes", dice y se ríe mostrando unos dientes cariados.GUSTAVO SIERRA

:: LOS CHICOS HUERFANOS


Para chicos huérfanos
Algunos chicos acaban de llegar de la escuela y toman una humeante sopa de verduras en el comedor de Casa Vela, un hogar para niños huérfanos por el vih. En esa casa reciclada gracias al aporte de la comunidad en la maratón 2km por el sida –que organiza la Asociación Civil Alfonso Farías– los niños no descansan. Que clase de coreografía, de computación, de inglés, de plástica, de música, de apoyo escolar. El lugar funciona como un hogar de día y tiene capacidad para 40 chicos que viven en las casas de sus abuelas y tías, a quienes también brinda apoyo emocional.
Fabio Pirolo es un abogado de traje y corbata, que además de trabajar en lo suyo, milita por cambiar el mundo desde la ONG Alfonso Farías, la misma que ha colaborando con la puesta en marcha de la sala 29 del Muñiz. Pirolo explica que uno de los problemas de Casa Vela es que los beneficiarios que podrían acceder a ella no están enterados de que existe: “Es muy difícil conseguir que se enteren de que existe este hogar, por la marginalidad en que suelen vivir muchos de los chicos que viven con el virus. Lo que los atraviesa a todos, antes que el vih, es la pobreza”.
Casa Vela queda en Monteagudo 239, Ciudad de Bs. As. Teléfono 4911-6872